La ciencia continúa buscando nuevos materiales para incorporar a la construcción y acercar a este sector a la sostenibilidad, la ecología y el respeto al medio ambiente. Ya es costumbre publicar aquí posts sobre edificios verdes, sistemas de energía solar aplicados ya de forma habitual y ladrillos con composición atrevida. En esta ocasión le toca el turno al cemento.
Va a hacer un año que la empresa británica Novacem, con sede en Londres, se dio este plazo para tener ultimado y lanzar al mercado un cemento que permite reducir los elevados niveles de dióxido de carbono que se emiten a la atmósfera durante su elaboración. De hecho, no sólo los reduce sino que los elimina completamente.
Ello se debe a los materiales que se emplean. El cemento está formado por piedra caliza pulverizada, arcilla, arena y mineral de hierro. Esta mezcla se calienta a 1.450 grados con carbón o gas natural y, según los cálculos, cada tonelada métrica produce entre 650 y 929 kilogramos de CO2; como se hacen 2,8 millones de toneladas de cemento al año esos significa el 5% de las emisiones del planeta en un año. Pero ahora se prescinde de la caliza, rica en carbono y por tanto una de las principales culpables de la contaminación, y en su lugar se utiliza el silicato de magnesio, que no necesita temperaturas tan grandes para endurecer y absorbe los gases de efecto invernadero. Los técnicos de Novacem calculan que pueden ahorrar hasta 100 kilogramos de gases en la producción de cada tonelada.
¿Tienes un producto que lanzar? ¿Quieres que llegue a la máxima audiencia?
Te ofrecemos este espacio para patrocinar nuestro feed RSS durante una semana








