Si han viajado alguna vez en avión seguro que han visto sus cuellos amenazados con tortícolis al intentar contemplar el paisaje por la minúscula ventanilla, que no siempre coincide con el asiento y encima suele estar bastante sucia. Y eso si no les tocó pasillo y tuvieron que estirarse como una jirafa para poder otear […]
Leer artículo completo...