El emperador romano Constante II muy bien podría haber pasado a la Historia por, entre otras cosas, el lío de nombres que tenía: se llamaba Heraclio Constantino Augusto, aunque también figura como Flavio Constantino Augusto y en su tiempo se le conoció como Kōnstantinos Pogonatos, es decir, Constantino el Barbado, si bien el más usual…Seguir leyendoConstante II, el emperador bizantino que envió embajadas a China e intentó trasladar la capital a Siracusa
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