Un equipo de investigadores de la Universidad de Tubinga y del Centro Senckenberg de Evolución Humana y Paleoambiente de Tubinga examina las huellas en huesos del yacimiento arqueológico de Schöningen, en Baja Sajonia. Los humanos han utilizado pieles de oso para protegerse del frío desde hace al menos 300.000 años. Así lo sugieren las marcas…
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